Purgar la caldera de gasoil y los radiadores es una de las tareas de mantenimiento más sencillas que puedes hacer tú mismo y, al mismo tiempo, una de las más efectivas para mantener la eficiencia de tu sistema de calefacción. El aire atrapado en el circuito de agua es el enemigo silencioso de cualquier instalación de calefacción central: hace que los radiadores no calienten bien, que la caldera trabaje más de lo necesario y que el consumo de gasoil aumente sin que notes mejora en la temperatura.
En esta guía te explicamos exactamente qué es purgar, por qué es necesario, cómo identificar que hay aire en el circuito, qué herramientas necesitas y el proceso paso a paso tanto para la caldera como para cada radiador. También te contamos cómo reponer la presión después y con qué frecuencia debes hacerlo.
¿Qué es purgar la caldera y por qué es necesario?
El circuito de calefacción de tu casa es un sistema cerrado por el que circula agua caliente desde la caldera hasta los radiadores y de vuelta. Con el tiempo, y por diversas razones, se van formando bolsas de aire dentro de las tuberías y radiadores. Este fenómeno se llama aireación del circuito y es completamente normal.
Purgar consiste, sencillamente, en abrir una válvula de purga para dejar escapar ese aire acumulado y que solo quede agua en el circuito. Sin aire, el agua fluye sin obstáculos y la caldera puede calentar con máxima eficiencia.
¿Por qué aparece el aire? Las causas más habituales son:
- Al rellenar el circuito tras quedarse sin presión o tras una reparación, el agua nueva arrastra aire disuelto que luego se libera.
- Pequeñas fugas en juntas o conexiones permiten la entrada de aire desde el exterior.
- La caída de presión en el vaso de expansión puede generar condiciones favorables para la aireación.
- Reacciones químicas entre el agua y los metales del circuito (corrosión) generan pequeñas cantidades de hidrógeno.
- Falta de mantenimiento en el purgador automático, si la caldera lo tiene.
La consecuencia directa de un circuito con aire es una pérdida de rendimiento térmico que se traduce en más gasto de gasoil y menos confort en casa. Si quieres entender mejor cómo afecta esto al consumo total, consulta nuestro artículo sobre el consumo de la caldera de gasoil.
Síntomas de que hay aire en el circuito de calefacción
Antes de ponerte a purgar, conviene confirmar que el problema es efectivamente el aire. Estos son los síntomas más claros:
Ruidos en los radiadores o en las tuberías
El síntoma más característico. Si escuchas gorjeos, borboteos, chasquidos o ruidos de agua hirviendo en los radiadores o en las tuberías mientras la caldera funciona, hay aire circulando mezclado con el agua. También puedes escuchar un ruido similar al de agua corriendo en tuberías que normalmente no hacen ningún ruido.
Radiadores fríos en la parte superior
Las bolsas de aire tienden a acumularse en la parte alta de los radiadores porque el aire es más ligero que el agua. Si el radiador está caliente en la zona inferior pero frío en la superior, es casi seguro que hay aire atrapado arriba.
Radiadores que no calientan nada
En casos más extremos, un radiador puede estar completamente frío aunque la caldera funcione. Esto ocurre cuando la bolsa de aire es tan grande que bloquea completamente la circulación del agua a través de ese radiador.
Pérdida de presión en el manómetro
Si observas que la aguja del manómetro de la caldera desciende con frecuencia por debajo de 1 bar, puede ser indicio de que hay fugas de agua (que a su vez permiten la entrada de aire) o de que el vaso de expansión no funciona correctamente.
La caldera trabaja más pero la casa no calienta igual
Si percibes que consumes más gasoil pero la temperatura en casa es menor de lo habitual, puede haber una aireación generalizada del circuito que reduce la eficiencia global.
| Síntoma | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| Ruidos de borboteo en radiadores | Aire circulando en el circuito | Purgar todos los radiadores |
| Radiador frío en la parte alta | Bolsa de aire en la parte superior | Purgar ese radiador concreto |
| Radiador totalmente frío | Bloqueo completo por aire o válvula cerrada | Purgar y comprobar válvulas |
| Presión baja (menos de 1 bar) | Pérdida de agua o vaso de expansión defectuoso | Rellenar y revisar vaso de expansión |
| Caldera hace mucho ruido al arrancar | Aire en el intercambiador | Purgar la caldera y el circuito |
| Mayor consumo sin más calor | Ineficiencia por aire o suciedad | Purgar y revisar mantenimiento general |
| Agua marrón u oscura al purgar | Corrosión interna del circuito | Llamar al técnico para análisis del agua |
Herramientas necesarias para purgar
La buena noticia es que para purgar los radiadores no necesitas herramientas especiales ni conocimientos técnicos avanzados. Esto es todo lo que necesitas:
- Llave de purga: Una pieza pequeña en forma de cuadrado o estrella que encaja en la válvula de purga del radiador. Cuesta menos de 2 € en cualquier ferretería y suele venir incluida con los radiadores nuevos. Hay modelos de plástico (sufícientes) y de metal (más duraderos).
- Un paño o trapo: Para recoger el agua que sale al purgar. Aunque normalmente sale poca, conviene tenerlo preparado para no manchar la pared o el suelo.
- Un recipiente o tazas: Para recoger el agua que pueda salir, especialmente si la presión del circuito es alta.
- Opcional — destornillador plano: Algunas válvulas de purga antiguas se abren con un destornillador plano en lugar de llave de purga.
Para purgar la caldera en sí misma (el intercambiador interno), el proceso es diferente según el modelo, por lo que en ese caso debes consultar el manual del fabricante o llamar a un técnico.
Proceso paso a paso para purgar los radiadores
Sigue estos pasos en orden y no te saltes ninguno:
Paso 1: Enciende la calefacción
Pon la caldera en marcha y sube el termostato para que todos los radiadores empiecen a calentarse. Deja que el sistema funcione durante al menos 20-30 minutos hasta que todos los radiadores estén calientes (o al menos tibios). Esto hace que el aire se concentre en los puntos más altos del circuito y facilita su extracción.
Paso 2: Apaga la caldera y espera
Una vez calientes, apaga la caldera desde el interruptor o bajando el termostato. Espera entre 10 y 15 minutos. No esperes demasiado (el agua no debe enfriarse del todo) pero sí lo suficiente para que deje de circular y la presión se estabilice. Purgar con la caldera en marcha puede ser peligroso por la presión y la temperatura del agua.
Paso 3: Localiza las válvulas de purga
La válvula de purga es un pequeño tornillo que suele estar en uno de los extremos superiores del radiador, generalmente en la parte de atrás. Tiene un agujero pequeño por donde sale el aire y el agua. Si el radiador es antiguo, puede que la válvula esté oxidada; en ese caso, aplica un poco de aceite lubricante y espera unos minutos antes de intentar abrirla.
Paso 4: Empieza por el radiador más alejado de la caldera
Este es el orden correcto y muchos lo hacen al revés. Debes purgar primero el radiador más alejado de la caldera (normalmente en la planta más alta y en el extremo más lejano de la casa) y terminar en el más cercano. De esta forma, vas empujando el aire progresivamente hacia la salida más cómoda.
Paso 5: Abre la válvula de purga
Coloca el paño y el recipiente bajo la válvula. Inserta la llave de purga en el agujero cuadrado y gira lentamente en sentido antihorario (a la izquierda). No la abras del todo: con media vuelta o una vuelta es suficiente. Escucharás un silbido o siseo: es el aire saliendo. Mantén la válvula abierta hasta que el sonido cambie y empiece a salir agua de forma continua.
Paso 6: Cierra la válvula en cuanto salga agua
En cuanto el flujo de aire se corte y empiece a salir agua de forma continua sin burbujas, cierra inmediatamente la válvula girando en sentido horario (a la derecha). No es necesario apretarla con fuerza; con que quede bien cerrada es suficiente. Asegúrate de que no gotea después de cerrar.
Paso 7: Repite en todos los radiadores
Pasa al siguiente radiador (por orden de alejamiento de la caldera) y repite el proceso. No todos los radiadores tendrán aire; algunos soltaran agua directamente desde el principio. En ese caso, cierra y pasa al siguiente.
Paso 8: Comprueba y repone la presión
Tras purgar todos los radiadores, ve al manómetro de la caldera y comprueba la presión. Lo normal es que haya bajado ligeramente porque has sacado agua junto con el aire. La presión correcta en frío debe estar entre 1 y 1,5 bar. Si está por debajo de 1 bar, necesitas rellenar el circuito.
Cómo reponer la presión tras la purga
La mayoría de las calderas modernas tienen una válvula de llenado (también llamada grifo de reposición o llave de llenado) que permite añadir agua de la red al circuito. Su ubicación varía según el modelo, pero suele estar en la parte inferior de la caldera o en la tubería de retorno cercana a ella.
Pasos para rellenar el circuito:
- Asegúrate de que la caldera está apagada antes de rellenar.
- Localiza la válvula de llenado (suele ser un grifo o palanca con dos posiciones).
- Abre la válvula lentamente. Escucharás cómo el agua entra en el circuito.
- Observa el manómetro mientras rellenas. Para en cuanto llegue a 1,2-1,5 bar.
- Cierra la válvula completamente.
- Espera 5 minutos y vuelve a mirar el manómetro para asegurarte de que la presión no baja (lo que indicaría una fuga).
- Pon en marcha la caldera y comprueba de nuevo la presión cuando el agua ya esté caliente. Es normal que suba ligeramente (hasta 2-2,5 bar en caliente).
Importante: Si tras rellenar la presión vuelve a bajar en pocos días o semanas, hay una fuga en el circuito. Llama a un técnico para localizarla y repararla. Rellenar continuamente sin encontrar la fuga no es la solución: el agua nueva que se añade trae oxígeno disuelto que acelera la corrosión interna.
Purgar la caldera: ¿es diferente a purgar los radiadores?
Sí. Cuando hablamos de purgar la caldera propiamente dicha, nos referimos a eliminar el aire del intercambiador de calor interior de la caldera, no de los radiadores. Esta operación es más delicada y en muchos casos requiere conocimientos técnicos o directamente la visita de un profesional.
Algunas calderas tienen un purgador automático incorporado que se ocupa de esto por sí solo. Si la tuya lo tiene pero sigue haciendo ruido, puede que el purgador esté obturado o defectuoso y necesite sustitución (coste aproximado: 10-25 € la pieza + mano de obra).
En calderas sin purgador automático, la purga del intercambiador se realiza durante la revisión anual que hace el técnico. No intentes desmontar partes de la caldera si no tienes los conocimientos adecuados.
Diferencia entre purgar y desaguar
Estos dos términos se confunden frecuentemente pero son operaciones completamente diferentes:
- Purgar: Eliminar el aire del circuito dejando escapar pequeñas cantidades de agua hasta que solo quede líquido. El circuito queda lleno de agua. Es la operación que describimos en esta guía y que puedes hacer tú mismo.
- Desaguar (o vaciar el circuito): Eliminar toda el agua del circuito de calefacción. Se hace cuando hay que hacer reparaciones importantes (sustituir radiadores, tuberías, la caldera) o cuando se va a dejar la vivienda deshabitada en invierno para evitar que el agua se congele. Requiere abrir puntos de vaciado específicos y suele realizarlo un profesional.
Desaguar implica que después hay que volver a llenar todo el circuito y, por supuesto, purgar todos los radiadores de nuevo, ya que al rellenar entra mucho aire.
¿Cuándo y con qué frecuencia hay que purgar?
No hay una regla única, pero estas son las ocasiones más habituales en las que debes purgar:
- Al inicio de cada temporada de calefacción (septiembre-octubre): Especialmente si la caldera ha estado apagada todo el verano. Es la revisión básica anual que todo propietario debería hacer.
- Cuando notas los síntomas descritos anteriormente: ruidos, radiadores fríos en la parte alta, etc.
- Después de rellenar el circuito por caída de presión: El agua nueva trae aire disuelto.
- Tras cualquier reparación en el circuito hidráulico (cambio de radiador, de bomba, de válvulas).
- Después del vaciado y llenado del circuito.
En condiciones normales, purgar una vez al año al inicio de la temporada suele ser suficiente. Combinado con el mantenimiento anual de la caldera, tendrás el sistema en perfectas condiciones durante toda la temporada.
Preguntas frecuentes sobre la purga de la caldera
¿Puedo purgar con la caldera encendida?
No es recomendable. El agua caliente a presión puede causar quemaduras. Apaga siempre la caldera y espera al menos 10-15 minutos antes de purgar.
¿Qué pasa si sale agua marrón u oscura?
Es señal de que hay corrosión dentro del circuito. Un poco de agua con algo de color es normal en circuitos antiguos, pero si es muy oscura o sale con mucho sedimento, consulta a un técnico. El circuito podría necesitar un tratamiento de limpieza química.
¿Y si no sale ni aire ni agua al abrir la válvula?
La válvula puede estar obturada por cal o óxido. Intenta limpiarla con un palillo fino. Si no funciona, necesitarás sustituirla (una válvula de purga cuesta 3-8 €).
¿Es normal que la presión suba cuando la caldera está caliente?
Sí, totalmente normal. El agua se dilata con el calor y la presión sube. En frío debe estar entre 1 y 1,5 bar; en caliente puede llegar a 2-2,5 bar. Si supera los 3 bar, la válvula de seguridad debería activarse sola.
¿Cuánta agua es normal que salga al purgar?
Normalmente muy poca: desde unas pocas gotas hasta un vaso de agua por radiador. Si sale mucha agua antes de que empiece a salir el aire, puede que el circuito no tenga demasiado aire o que la válvula esté en mal estado.
¿Debo purgar todos los radiadores aunque solo uno esté frío?
Si solo hay un radiador problemático, puedes empezar purgándolo solo. Pero aprovecha para purgar todos: es una operación rápida (5-10 minutos para toda la casa) y garantiza que el circuito queda perfectamente purgado.
¿La purga gasta mucho gasoil?
No. Al contrario: un circuito bien purgado consume menos gasoil porque los radiadores calientan más eficientemente. Aprende más en nuestro artículo sobre cómo ahorrar en gasoil de calefacción.
Consejos adicionales para mantener el circuito sin aire
- Si tienes un purgador automático, comprueba periódicamente que funciona: debe tener una tapita de plástico que no esté bloqueada.
- Mantener la presión del circuito en niveles correctos reduce la aireación. Consulta mensualmente el manómetro.
- Si rellenas el circuito con frecuencia, añade un inhibidor de corrosión al agua (se vende en ferreterías especializadas). Protege las tuberías y reduce la generación de gases.
- Revisa que todas las válvulas de purga estén accesibles: no coloques muebles que las tapen.
- Si tu instalación es antigua (más de 20 años), considera instalar purgadores automáticos en los radiadores más propensos a acumular aire.
Conclusión
Purgar la caldera de gasoil y los radiadores es una tarea sencilla, rápida y gratuita que cualquier propietario puede hacer por sí mismo. Con solo una llave de purga y 15-20 minutos de trabajo, puedes eliminar el aire del circuito, mejorar la eficiencia de la calefacción y reducir el consumo de gasoil.
Recuerda: apaga siempre la caldera antes de purgar, empieza por el radiador más alejado y repón la presión después. Si la presión cae con frecuencia o el agua sale muy oscura, llama a un técnico: hay algo más que requiere atención profesional.
Combinado con una revisión anual profesional, la purga regular es la base del mantenimiento preventivo. Y si quieres ir un paso más allá en el ahorro, consulta el precio del gasoil de calefacción hoy y usa nuestra calculadora de coste para estimar tu gasto anual.