El precio del gasoil de calefacción sigue un patrón estacional claro: alcanza sus valores máximos durante los meses de invierno (noviembre-enero) debido al aumento de la demanda, y sus mínimos durante el verano (julio-agosto) cuando la demanda cae drásticamente.
Esta estacionalidad se superpone a las fluctuaciones del precio internacional del petróleo Brent, que depende de factores geopolíticos, decisiones de producción de la OPEP y la situación económica global.
Factores que influyen en el precio
- Precio del barril de petróleo Brent: es el factor principal que determina el coste de la materia prima.
- Tipo de cambio EUR/USD: el petróleo se cotiza en dólares, por lo que un euro débil encarece las importaciones.
- Demanda estacional: mayor demanda en invierno = precios más altos.
- Fiscalidad: cambios en impuestos especiales o el IVA afectan directamente al precio final.
- Costes logísticos: el precio del transporte y los márgenes de distribución también influyen.
¿Cuándo conviene comprar gasoil de calefacción?
Basándonos en los datos históricos, el mejor momento para comprar gasoil de calefacción es entre junio y agosto. Anticipar la compra antes de la temporada de calefacción puede suponer un ahorro significativo de entre 3 y 8 céntimos por litro respecto a los precios de pleno invierno.